Unadikum rechaza de forma absoluta las acusaciones difundidas a partir de la información distribuida por la Agencia EFE el pasado 3 de junio, basada en declaraciones del Ministerio israelà de Asuntos de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo, que pretenden vincular la solidaridad con Palestina con la financiación del terrorismo y que señalan directamente a nuestra organización.
No presentan pruebas. No hay expediente judicial, administrativo ni financiero. No hay nada más que la acusación de un régimen que ejecuta un genocidio y que necesita silenciar a quienes lo documentan. Que esa acusación haya sido reproducida por medios españoles sin el menor contraste, sin acudir a las organizaciones señaladas y sin exigir una sola evidencia no convierte la calumnia en información: la multiplica.
Quienes nos acusan saben perfectamente qué es Unadikum, porque llevan más de quince años intentando frenarnos. Nacimos a finales de 2010 y, desde 2011, hemos mantenido presencia sobre el terreno: cerca de 130 activistas han pasado por las Brigadas Internacionales Unadikum, actuando como escudos humanos para proteger a campesinado y pescadores de la Franja de Gaza frente a las agresiones de las fuerzas de ocupación israelÃes; protegiendo hospitales y auxiliando a personas heridas durante las «guerras» de agresión israelà contra Gaza de 2012 y 2014; y acompañando posteriormente a la población de Cisjordania frente a la violencia de los colonos y de las fuerzas de ocupación israelÃes. Eso es lo que Israel llama «terrorismo»: poner el cuerpo donde ellos disparan.
Entre quienes impulsaron este proyecto desde sus orÃgenes se encuentra exeuroparlamentario Manu Pineda, activista con una trayectoria pública y reconocida en la solidaridad con el pueblo palestino, y a quien hoy los responsables y defensores de ese genocidio señalan abiertamente. Pretender vincular ese compromiso —ejercido siempre de forma abierta y sometido al escrutinio propio de toda actividad pública— con la financiación del terrorismo es una falsedad sin el menor fundamento probatorio y responde a la misma lógica de intimidación que padecen las organizaciones y la sociedad civil palestina.
Porque ese es el verdadero objetivo. Nosotras y nosotros no somos el blanco principal: lo es el pueblo palestino, su sociedad civil y las organizaciones que documentan crÃmenes, sostienen servicios esenciales y acompañan a las vÃctimas, mientras Gaza padece destrucción, desplazamiento forzado, hambre utilizada como arma de guerra y una impunidad que avanza también sobre Cisjordania y Jerusalén ante la pasividad de la llamada Comunidad Internacional.
Por todo ello:
- Rechazamos de manera categórica las acusaciones difundidas por el aparato israelà contra Unadikum, contra las organizaciones hermanas y contra las personas señaladas.
- Exigimos a la Agencia EFE y a los medios que las han reproducido la rectificación inmediata de unas afirmaciones sin respaldo alguno, que ponen en grave riesgo la seguridad de activistas y de nuestras organizaciones hermanas en Palestina.
- Reclamamos el cumplimiento de los principios básicos de rigor, verificación y contraste, especialmente cuando una imputación de esta naturaleza puede costar la libertad o la vida de personas.
- Reafirmamos nuestro compromiso con el pueblo palestino, con el derecho internacional y con el internacionalismo en acción.
No nos van a intimidar. Llevamos más de quince años respondiendo a la misma llamada y vamos a seguir haciéndolo. La solidaridad con Palestina no es un delito.


